Punción ovárica: procedimiento, anestesia y recuperación

Ilustración de cabecera en tonos violetas que representa estructuras foliculares ováricas relacionadas con la punción ovárica y los tratamientos de reproducción asistida.
R

Durante los últimos días has seguido horarios de medicación, acudido a ecografías y observado cómo los folículos de tus ovarios iban creciendo. Poco a poco, las inyecciones y los controles han pasado a formar parte de tu rutina. Ahora llega un momento diferente: tu equipo médico ha fijado la fecha de la punción ovárica.

Si es la primera vez que vas a pasar por este procedimiento, quizá tengas muchas preguntas. Algunas son prácticas: cuánto durará, si necesitas acudir en ayunas o cómo te encontrarás después. Otras pueden resultar más difíciles de expresar. Tal vez nunca hayas recibido sedación, te preocupe sentir dolor o te inquiete despertar y descubrir que se han recuperado menos ovocitos de los que esperabas.

Conocer de antemano lo que va a suceder puede ayudarte a llegar a ese día con una idea más clara de lo que te espera. Saber quién estará contigo, cómo se controla la sedación y qué ocurre después de la extracción permite comprender una experiencia que, hasta ahora, quizá solo conocías por las explicaciones de la consulta.

La punción ovárica es un procedimiento médico que permite recuperar los ovocitos del interior de los folículos ováricos. Se realiza habitualmente mediante una ecografía transvaginal, con una aguja de aspiración y bajo sedación o anestesia para controlar las molestias y el dolor.

Aunque suele ser una intervención breve, forma parte de un proceso reproductivo más amplio. Entender cómo transcurre, desde los preparativos hasta la recuperación en casa, también ayuda a situar las expectativas sobre lo que sucederá después en el laboratorio.

Idea clave:

La punción ovárica permite recuperar los ovocitos de los folículos mediante una aguja guiada por ecografía transvaginal. Suele durar entre 15 y 30 minutos y se realiza habitualmente bajo sedación para controlar el dolor.

Después de un periodo de observación, la mayoría de las mujeres regresa a casa el mismo día. Es frecuente sentir molestias abdominales leves durante la recuperación.

El número de ovocitos obtenidos se conoce tras su identificación en el laboratorio y no tiene por qué coincidir con el de folículos observados en las ecografías.

Qué es la punción ovárica y cuándo se realiza

R

La punción ovárica, también denominada punción folicular, aspiración folicular o recuperación ovocitaria, es el procedimiento mediante el cual se extraen los ovocitos que se encuentran en los folículos de los ovarios.

Cada folículo es una pequeña estructura llena de líquido en cuyo interior se desarrolla un ovocito. Durante un ciclo menstrual natural, generalmente uno de esos folículos alcanza la fase necesaria para ovular y liberar su ovocito.

En muchos tratamientos de reproducción asistida se administran hormonas para favorecer el crecimiento simultáneo de varios folículos. El objetivo es disponer de más de un ovocito en el mismo ciclo, aumentando las posibilidades de continuar con las siguientes etapas del tratamiento.

La extracción se programa cuando el seguimiento ecográfico y la valoración médica indican que ha llegado el momento adecuado para desencadenar la maduración final de los ovocitos.

Se trata de una fase habitual de la fecundación in vitro (FIV), aunque también se realiza cuando una mujer decide congelar sus óvulos para preservar su fertilidad o cuando se obtienen ovocitos para donación.

El procedimiento consiste en introducir una aguja a través de la pared vaginal, guiándola mediante ecografía hasta los folículos ováricos. A través de ella se aspira el líquido folicular, que se recoge y se entrega al laboratorio para localizar los ovocitos.

La intervención suele durar entre 15 y 30 minutos, aunque puede ser más breve o prolongarse según la cantidad de folículos, su localización y las características de cada paciente.

Habitualmente es un procedimiento ambulatorio. Después de permanecer un tiempo en observación y recuperarte de la sedación, podrás regresar a casa el mismo día si tu evolución es adecuada.

Infografía científica de la punción ovárica que muestra la sonda ecográfica transvaginal, la aspiración de los folículos ováricos y la recuperación de ovocitos.

Antes de la punción: prepararte para el día de la extracción

R

La preparación comienza cuando el equipo médico considera que los folículos han alcanzado un desarrollo apropiado y determina el momento de la extracción.

Si has realizado una estimulación ovárica para FIV, probablemente estarás familiarizada con las indicaciones sobre medicación y controles. Sin embargo, en estos últimos días aparece una diferencia: la hora de administración de la medicación final debe coordinarse con especial precisión con la intervención.

También recibirás instrucciones sobre el ayuno, la medicación habitual y la organización del regreso a casa.

boton para seleccionar a fertinotas como fuente preferida en fertilidad reproduccion asistida embarazo parto y postparto

La última inyección y el momento de la punción

R

Antes de la recuperación ovocitaria se administra una medicación que desencadena los procesos finales de maduración de los ovocitos.

En reproducción asistida suele denominarse inyección de desencadenamiento o trigger. Según el protocolo, puede utilizarse gonadotropina coriónica humana (hCG), un agonista de la hormona liberadora de gonadotropinas (GnRH) o una pauta específicamente seleccionada por el equipo médico.

El tratamiento reproduce parte de las señales hormonales que, en un ciclo natural, preparan al ovocito para la ovulación.

La punción suele programarse alrededor de 36 horas después de esta inyección, aunque los protocolos pueden contemplar intervalos algo diferentes. Las recomendaciones de ESHRE sobre recuperación ovocitaria describen intervalos utilizados de aproximadamente 34 a 38 horas.

La coordinación es fundamental: se busca recuperar los ovocitos después de que hayan avanzado en su maduración y antes de que se liberen espontáneamente de los folículos.

Por eso recibirás una hora concreta para administrarte la medicación, que debes seguir cuidadosamente. Si tienes dudas sobre la dosis o el horario, conviene resolverlas antes de la administración. Y si se produce un error, lo adecuado es contactar con la clínica cuanto antes, sin intentar corregirlo por tu cuenta.

Ayuno, medicación y preparativos para acudir a la clínica

R

Como la extracción suele realizarse bajo sedación o anestesia, tendrás que seguir unas instrucciones de ayuno.

Su finalidad es reducir el riesgo de aspiración del contenido del estómago hacia las vías respiratorias durante el procedimiento anestésico.

El tiempo de ayuno depende del tipo de anestesia y de las indicaciones del centro. Algunas pautas distinguen entre alimentos sólidos y líquidos claros, de modo que no conviene aplicar por iniciativa propia una regla general sobre cuándo dejar de beber agua.

Sigue las instrucciones que te proporcione el equipo y, si accidentalmente comes o bebes fuera del horario permitido, comunícalo antes del procedimiento.

También es importante informar de alergias, enfermedades, medicación habitual y antecedentes de reacciones a anestésicos. Si tomas anticoagulantes u otros tratamientos que puedan influir en la intervención, el equipo debe conocerlo para establecer las recomendaciones correspondientes.

El día de la punción suele aconsejarse acudir con ropa cómoda y seguir las instrucciones del centro sobre joyas, maquillaje, lentillas y otros elementos personales.

Además, tendrás que organizar el regreso. Después de una sedación intravenosa necesitarás una persona adulta que te acompañe a casa, y durante las horas posteriores no podrás conducir.

Puede parecer una parte sencilla de la preparación, pero tener resueltos estos aspectos evita que se sumen preocupaciones prácticas a las dudas propias del procedimiento.

La sedación durante la punción ovárica: qué puedes esperar

R

Para muchas mujeres que afrontan su primera punción, la sedación es uno de los aspectos más desconocidos.

Quizá nunca hayas recibido anestesia y te resulte extraño pensar que, durante unos minutos, otra persona controlará una parte importante de tu experiencia física. O puede que tu inquietud tenga que ver con el dolor: saber que van a introducir una aguja en los ovarios no es precisamente una imagen que invite a imaginar un procedimiento cómodo.

La punción ovárica puede producir dolor si no se utiliza un control analgésico adecuado. Por eso existen diferentes técnicas para evitarlo o reducirlo.

En numerosos centros se utiliza sedación intravenosa combinada con analgesia. En otros pueden emplearse técnicas de anestesia local, sedación de distinta profundidad o anestesia general, según las características clínicas y los protocolos.

La diferencia entre ellas merece una explicación.

Con una sedación consciente o moderada, la paciente puede encontrarse muy relajada y somnolienta, pero conservar cierta capacidad de responder a estímulos o indicaciones. Con una sedación profunda, la respuesta es menor y habitualmente se permanece dormida durante el procedimiento.

La anestesia general es una técnica diferente, que requiere un control específico de la consciencia y de las funciones vitales.

Por eso no sería preciso decir que todas las mujeres reciben anestesia general o que todas permanecen completamente inconscientes durante la punción.

La revisión sistemática Cochrane sobre analgesia durante la recuperación ovocitaria evaluó diferentes métodos de control del dolor y concluyó que la evidencia no permite considerar una única técnica superior para todas las pacientes. La elección debe tener en cuenta las necesidades clínicas, las preferencias de la mujer y los recursos disponibles.

Antes del procedimiento, el profesional responsable de la anestesia o la sedación revisará los aspectos relevantes de tu historia clínica y podrá explicarte qué técnica está prevista.

Habitualmente se coloca una pequeña vía intravenosa en la mano o el brazo, a través de la cual se administran los medicamentos. Durante la extracción se monitorizan parámetros como la frecuencia cardíaca, la presión arterial, la oxigenación y la respiración.

Si se utiliza sedación profunda, es posible que recuerdes la entrada en la sala y algunos preparativos, y que tu siguiente recuerdo sea el despertar en la zona de recuperación.

Con otras técnicas pueden conservarse recuerdos parciales o determinadas sensaciones. La experiencia depende de la profundidad de la sedación y de la respuesta individual.

El objetivo es que la extracción se realice con un control adecuado del dolor y en condiciones seguras, aunque las sensaciones y el despertar pueden variar entre pacientes.

Si te preocupa sentir dolor, despertarte durante el procedimiento o tener alguna reacción a los medicamentos, puedes comentarlo con el profesional que vaya a atenderte.

También es conveniente comunicar experiencias previas difíciles con procedimientos ginecológicos o médicos. Esa información permite al equipo conocer mejor tus necesidades y explicarte qué medidas pueden utilizarse en tu caso.

Sentirte nerviosa antes de una primera sedación no exige una preparación emocional especial. Poder expresar tus inquietudes y recibir respuestas comprensibles forma parte de una atención sanitaria cuidadosa.

Cómo se realiza la punción ovárica, paso a paso

R

El día de la extracción, después de completar la admisión, el personal sanitario te acompañará a la zona de preparación.

Habitualmente te pedirán que te cambies de ropa y te pongas una bata. Se comprobarán tus datos, el consentimiento informado y las condiciones necesarias para realizar la intervención.

Esta identificación también forma parte de los procedimientos de seguridad del laboratorio, donde se aplican controles específicos para mantener la trazabilidad de los ovocitos y de las muestras reproductivas.

En la sala de procedimientos te colocarás en una posición semejante a la de una exploración ginecológica. El equipo preparará la monitorización y administrará la sedación o anestesia prevista.

El ginecólogo comenzará localizando los ovarios mediante una ecografía transvaginal.

La sonda ecográfica incorpora un sistema que permite guiar una aguja de aspiración. Bajo control visual continuo, esta atraviesa la pared vaginal hasta alcanzar los folículos.

Mediante una suave aspiración se recoge el líquido folicular en tubos preparados para su traslado al laboratorio. El procedimiento se repite en los folículos que pueden recuperarse de forma segura, generalmente en ambos ovarios.

La ecografía permite comprobar en cada momento la posición de la aguja y su relación con las estructuras próximas.

Aunque describir el procedimiento requiere hablar de una aguja y de la punción de los ovarios, no se realiza una incisión abdominal ni es necesario acceder mediante cirugía abierta en la técnica transvaginal habitual.

Al finalizar, el equipo comprueba que no exista un sangrado significativo y retira el instrumental.

La extracción de los ovocitos y el trabajo del laboratorio

R

Mientras se realiza la punción, el laboratorio de embriología participa activamente en la recuperación de los ovocitos.

El líquido folicular llega al laboratorio y se examina mediante un microscopio especial, denominado estereomicroscopio, que permite localizar los complejos formados por el ovocito y las células que lo rodean.

Las recomendaciones de buenas prácticas de ESHRE para laboratorios de FIV, actualizadas en 2026, destacan la importancia de mantener condiciones controladas de temperatura, identificación de muestras y rapidez en su procesamiento.

Los ovocitos recuperados se colocan en medios de cultivo apropiados y se mantienen en un entorno adecuado para continuar con el procedimiento reproductivo.

Este trabajo se realiza coordinadamente. Mientras el ginecólogo lleva a cabo la aspiración y el personal sanitario supervisa la intervención, los profesionales de embriología buscan y registran los ovocitos recuperados.

Hay un detalle que conviene conocer antes de recibir los resultados: el número de folículos observados durante la estimulación no coincide necesariamente con el número de ovocitos obtenidos.

No todos los folículos aspirados proporcionan un ovocito identificable o recuperable. También pueden existir dificultades técnicas relacionadas con su localización o con las características de la respuesta ovárica.

Por eso, el número real de ovocitos recuperados se conoce cuando el laboratorio ha examinado las muestras.

Infografía del laboratorio de embriología tras la punción ovárica, con recepción del líquido folicular, búsqueda de complejos cúmulo-ovocito mediante lupa estereoscópica y conservación en incubador.

El despertar: qué ocurre en las primeras horas después de la punción

R

Una vez finalizada la extracción, permanecerás en una zona de recuperación mientras desaparecen progresivamente los efectos de la sedación.

Es posible que al despertar tengas cierta somnolencia o necesites unos minutos para orientarte. Algunas mujeres sienten que apenas ha transcurrido tiempo desde que entraron en la sala; otras recuerdan de manera fragmentada algunos momentos.

También pueden aparecer sequedad de boca, sensación de cansancio, náuseas o molestias abdominales parecidas a las de la menstruación.

La intensidad de estas sensaciones depende de la medicación recibida y de las características de la intervención.

Durante la recuperación, el personal sanitario comprobará cómo te encuentras, controlará tus constantes vitales y valorará posibles molestias.

Si notas dolor, mareo o náuseas, puedes comunicarlo para que el equipo decida si necesitas tratamiento o una observación más prolongada.

Habitualmente permanecerás en esta zona alrededor de una o dos horas, aunque el tiempo puede variar.

Antes del alta se comprobará que estás suficientemente despierta, que puedes movilizarte con seguridad y que tu estado permite regresar a casa. Según el protocolo, también se valorará que puedas beber, tolerar alimentos y orinar.

Es posible que durante esta espera recibas la primera información sobre los ovocitos recuperados.

Después de días de medicación y ecografías, escuchar esa cifra puede tener un significado especial. Quizá hayas imaginado el momento muchas veces y ahora llegue mientras todavía te encuentras algo somnolienta.

Si necesitas que te repitan el número o te expliquen qué información se conoce ya y cuál llegará más adelante, puedes pedirlo.

Las indicaciones de alta también deben incluir cómo cuidarte durante las siguientes horas y un teléfono al que contactar si aparece alguna incidencia.

Las recomendaciones de ESHRE sobre cuidados posteriores a la punción destacan la importancia de comprobar la recuperación clínica y proporcionar instrucciones escritas y un contacto de emergencia.

Recuperación en casa: molestias habituales y cuidados

R

Después de la punción, el organismo necesita recuperarse de la intervención y de los efectos de la medicación anestésica.

Durante las primeras horas puedes notar sensación de presión en la parte baja del abdomen, molestias similares a las de la regla o un pequeño manchado vaginal.

Los ovarios también pueden continuar aumentados de tamaño después de la estimulación, lo que contribuye a la hinchazón y a la sensación de pesadez abdominal.

Estas molestias suelen mejorar progresivamente durante los días posteriores. Algunas mujeres se encuentran bastante recuperadas al día siguiente, mientras que otras necesitan un periodo algo mayor.

El material de atención a pacientes del Guy’s and St Thomas’ NHS describe el dolor pélvico leve y el pequeño sangrado vaginal como posibles efectos posteriores a la extracción, que deben disminuir durante la recuperación.

Al llegar a casa conviene descansar, recuperar la alimentación según las indicaciones recibidas y beber líquidos de manera habitual si los toleras bien.

Si aparecen molestias, utiliza los analgésicos recomendados por tu equipo. No todos los medicamentos son adecuados para todas las fases del tratamiento reproductivo, por lo que es preferible consultar antes de tomar otros por iniciativa propia.

Durante las primeras 24 horas después de una sedación intravenosa suelen recomendarse precauciones específicas: evitar conducir, manejar maquinaria, consumir alcohol y realizar actividades que exijan una atención o un juicio plenamente recuperados.

También se recomienda disponer de acompañamiento durante ese periodo inicial.

Actividad física, trabajo y relaciones sexuales

R

La actividad cotidiana suele recuperarse gradualmente, en función de cómo te encuentres y de las instrucciones del centro.

Caminar suavemente puede ser adecuado una vez superados los efectos de la sedación. En cambio, el ejercicio intenso, los saltos o determinadas actividades deportivas pueden requerir una pausa temporal.

Después de la estimulación, los ovarios pueden permanecer aumentados de tamaño. Esto hace conveniente evitar movimientos o actividades que puedan favorecer molestias o, en situaciones poco frecuentes, una torsión ovárica.

Las relaciones sexuales también pueden estar sujetas a restricciones temporales. El equipo te indicará cuándo retomarlas teniendo en cuenta la recuperación y las circunstancias del tratamiento.

En cuanto al trabajo, algunas mujeres se reincorporan pronto a actividades ligeras, mientras que otras necesitan más descanso, especialmente si su trabajo requiere esfuerzo físico.

Si estás realizando una FIV con transferencia embrionaria en fresco, es posible que recibas instrucciones para comenzar o continuar la administración de progesterona como apoyo a la fase posterior del ciclo.

En tratamientos de vitrificación de ovocitos o cuando se decide congelar todos los embriones, las indicaciones hormonales pueden ser distintas. No debes asumir que todas las pacientes necesitan la misma medicación después de la punción.

También puede aparecer cierto cansancio emocional.

Los días anteriores han estado llenos de controles, expectativas y decisiones médicas. Al volver a casa, quizá lo que más te apetezca sea descansar y disponer de unas horas sin nuevas citas.

La recuperación no consiste únicamente en que desaparezcan las molestias físicas. También es el momento de regresar, a tu propio ritmo, a una rutina que durante varios días ha estado organizada alrededor del tratamiento.

Seguridad de la punción ovárica y síntomas que requieren atención

R

La punción ovárica transvaginal es un procedimiento ampliamente utilizado y presenta, en general, un buen perfil de seguridad.

Las complicaciones importantes son infrecuentes, aunque es necesario conocerlas porque se trata de una intervención invasiva.

Entre los posibles problemas se encuentran el sangrado que requiera atención médica, la infección pélvica y, excepcionalmente, la lesión accidental de estructuras próximas, como vasos sanguíneos, vejiga o intestino.

Las recomendaciones de ESHRE sobre recuperación ovocitaria recogen una baja frecuencia de complicaciones graves en los grandes registros disponibles, aunque las cifras varían según la población estudiada y los criterios utilizados.

La sedación también puede producir efectos adversos, como náuseas, alteraciones transitorias respiratorias o reacciones a medicamentos. Por ese motivo se realiza una valoración previa y se mantiene una vigilancia adecuada durante el procedimiento.

En determinadas pacientes con factores de riesgo de infección, como algunos antecedentes de enfermedad pélvica o endometriosis, el equipo puede valorar medidas preventivas específicas, incluida la profilaxis antibiótica según el protocolo clínico. No es una intervención necesaria de forma sistemática para todas las mujeres.

El síndrome de hiperestimulación ovárica

R

Existe además una complicación relacionada con la respuesta a la estimulación hormonal que conviene distinguir de los riesgos de la propia punción: el síndrome de hiperestimulación ovárica (SHO).

Aparece cuando la respuesta ovárica y los cambios hormonales asociados al tratamiento provocan un aumento de la permeabilidad de los vasos sanguíneos, favoreciendo que parte del líquido salga hacia otros espacios del organismo.

Puede producir hinchazón abdominal, molestias, náuseas y, en sus formas más importantes, acumulación considerable de líquido, alteraciones de la función renal o dificultades respiratorias.

Sus manifestaciones pueden aparecer durante los días posteriores a la inyección de maduración final y a la punción. Si se produce un embarazo en el mismo ciclo, la evolución puede prolongarse o agravarse en determinadas circunstancias.

Las guías ESHRE de estimulación ovárica, actualizadas en 2025, recomiendan identificar previamente a las pacientes con riesgo elevado y utilizar estrategias preventivas adaptadas a su respuesta.

Entre ellas se encuentran la elección del protocolo hormonal, el uso de determinadas medicaciones para desencadenar la maduración final y, cuando está indicado, la congelación de todos los embriones para realizar una transferencia posterior.

Estas medidas han contribuido a reducir el riesgo de las formas más graves, aunque el seguimiento después de la extracción continúa siendo importante.

Cuándo contactar con la clínica o acudir a urgencias

R

Durante la recuperación es esperable que existan ciertas molestias abdominales que mejoran con el paso de las horas. Sin embargo, hay síntomas que requieren valoración médica.

Conviene contactar sin demora con el centro si aparece dolor abdominal intenso o progresivamente mayor, sangrado vaginal abundante, fiebre, vómitos persistentes, hinchazón importante o una disminución llamativa de la cantidad de orina.

Un dolor abdominal súbito y muy intenso también debe valorarse urgentemente, ya que puede relacionarse con complicaciones infrecuentes, como sangrado interno o torsión ovárica.

Ante dificultad para respirar, dolor torácico, pérdida de conocimiento o síntomas graves, es necesario acudir a urgencias o llamar al 112.

El Royal College of Obstetricians and Gynaecologists (RCOG) recomienda buscar atención médica ante síntomas compatibles con hiperestimulación, especialmente cuando el dolor empeora o aparecen problemas respiratorios, urinarios o vómitos.

Antes de salir de la clínica, asegúrate de disponer del teléfono al que puedes acudir si surge algún problema, también fuera del horario habitual.

Conocer estas señales permite diferenciar mejor las molestias esperables de una situación que necesita atención.

Cuántos ovocitos se han recuperado y qué sucede después

R

Después de la punción llega una de las noticias más esperadas: el número de ovocitos recuperados.

Puede que durante los controles hayas escuchado hablar de ocho, diez o doce folículos y hayas imaginado que esa será también la cifra final de ovocitos. Sin embargo, el recuento ecográfico y el resultado del laboratorio describen momentos diferentes.

La ecografía permite estimar cuántos folículos se están desarrollando y cómo evolucionan. La recuperación ovocitaria permite conocer cuántos ovocitos se han obtenido realmente.

No todos los folículos visibles proporcionan necesariamente un ovocito recuperable. Además, el número inicial de ovocitos no indica por sí solo cuántos han alcanzado la madurez adecuada.

Después de identificarlos, el laboratorio continúa su valoración.

Ovocitos recuperados y ovocitos maduros

Los ovocitos pueden encontrarse en distintos estados de maduración.

Para realizar una ICSI se necesitan ovocitos que hayan alcanzado la metafase II, la etapa en la que han completado la primera división de maduración y están preparados para recibir el espermatozoide.

En esta técnica, el laboratorio retira las células que rodean al ovocito mediante un procedimiento llamado denudación, lo que permite observar directamente determinados indicadores de su madurez.

En FIV convencional, en cambio, los ovocitos suelen mantenerse inicialmente rodeados por sus células acompañantes, de modo que la valoración y los tiempos de comunicación de su estado pueden ser diferentes.

Las recomendaciones ESHRE de laboratorio de 2026 establecen que el estado de maduración debe registrarse durante la preparación para ICSI y que únicamente los ovocitos maduros deben someterse a la microinyección.

Si tu tratamiento consiste en congelar óvulos, el laboratorio evaluará cuáles reúnen las condiciones apropiadas para vitrificarse.

Por tanto, el número de ovocitos recuperados, el número de ovocitos maduros y el número de embriones que puedan obtenerse posteriormente son datos distintos.

Cada uno se conoce en una etapa concreta del proceso.

Qué sucede en el laboratorio después de la extracción

R

Si estás realizando un tratamiento de FIV, los ovocitos se prepararán para la fecundación convencional o para la ICSI, según la estrategia reproductiva establecida.

En la FIV convencional, el laboratorio pone los ovocitos en contacto con una preparación de espermatozoides y permite que se produzca la fecundación.

En la ICSI, el embriólogo introduce un espermatozoide directamente en el interior de un ovocito maduro.

Habitualmente, al día siguiente se evalúa cuántos ovocitos muestran signos de fecundación normal. Después comienza el seguimiento del desarrollo embrionario durante los días de cultivo.

Si se han obtenido ovocitos para preservación de fertilidad, el procedimiento continuará con su valoración y vitrificación, sin necesidad de fecundarlos en ese momento.

La información que recibas dependerá de cuál sea tu tratamiento y del tiempo necesario para realizar cada evaluación.

Es posible que el número inicial de ovocitos sea el que esperabas. También puede ser inferior o superior a lo que imaginabas durante las ecografías.

En cualquiera de esas situaciones, la cifra forma parte de una información que todavía se está construyendo. La edad de la mujer, la madurez ovocitaria y, cuando corresponde, los resultados de la fecundación y del desarrollo embrionario aportarán nuevos datos durante los siguientes días.

Puede que recibas la primera noticia con alivio, ilusión, cansancio o cierta decepción. No existe una forma única de vivirla, y tampoco tienes que interpretar inmediatamente qué supone para el resultado final.

La punción marca el final de una etapa del tratamiento: la estimulación y la recuperación de los ovocitos. A partir de ese momento, el laboratorio continúa su trabajo mientras tú comienzas a recuperarte.

Si esta es tu primera punción, llegar conociendo los pasos del procedimiento puede ayudarte a comprender mejor lo que sucederá a tu alrededor. Habrá tiempos y resultados que dependan de tu situación particular, pero las instrucciones y las explicaciones pueden acompañarte durante todo el proceso.

Tras la extracción, tendrás oportunidad de descansar, recuperarte de la sedación y recibir progresivamente la información sobre la siguiente etapa.

Y si necesitas volver a preguntar algo que ya te explicaron, puedes hacerlo. Comprender bien lo que está sucediendo también forma parte de tu atención.

Sobre este contenido divulgativo

R

Fertinotas ofrece información científica y médica con finalidad divulgativa para ayudar a comprender los procedimientos de reproducción asistida mediante explicaciones claras, rigurosas y basadas en la evidencia disponible.

Este contenido no sustituye ni pretende sustituir la valoración, las indicaciones, el tratamiento o el seguimiento individual por parte de profesionales sanitarios.

Ante dudas sobre la preparación para la punción ovárica, la sedación, las molestias posteriores, los signos de posibles complicaciones o los resultados de la recuperación ovocitaria, conviene consultar con el ginecólogo especialista en reproducción asistida, el profesional responsable de la anestesia o el equipo sanitario que realiza el procedimiento.

Las indicaciones específicas del centro y las características clínicas de cada paciente deben orientar la preparación y la recuperación.

Autor

Francisco Carrera Sorensen

Persona | Experto en Comunicación y Divulgación de la Ciencia (UAM) | Embriólogo Clínico certificado (ASEBIR) | Máster en Biología de la Reproducción Humana (IVIC) | Licenciado en Bioanálisis (UCV).

Descubre más artículos sobre el cuidado del embarazo y el desarrollo del bebé: