Ácido fólico en el embarazo: ¿por qué es tan importante y cuándo empezar a tomarlo?

Ácido Fólico en el embarazo
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Si estás pensando en quedarte embarazada o ya lo estás, es probable que hayas oído hablar del ácido fólico.

No es una moda ni un capricho médico, sino una de las recomendaciones más importantes para asegurar el desarrollo adecuado del bebé.

Su papel en la formación del sistema nervioso es clave, y su suplementación antes y durante el embarazo es fundamental para la salud fetal.

¿Qué es el ácido fólico y por qué es tan importante en el embarazo??

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El ácido fólico es la versión sintética de la vitamina B9, un nutriente esencial para la formación del ADN, la división celular y la producción de glóbulos rojos. Su forma natural, el folato, se encuentra en alimentos como verduras de hoja verde y legumbres, aunque el cuerpo lo absorbe con menos eficacia que el ácido fólico de los suplementos.

 

Importancia ácido fólico embarazo
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Durante el embarazo, el ácido fólico tiene un papel clave en la formación del tubo neural, la estructura que en las primeras semanas de gestación dará lugar al cerebro y la médula espinal del bebé.

El problema es que este proceso ocurre muy rápido, entre los días 20 y 28 del embarazo, cuando muchas mujeres ni siquiera saben que están embarazadas.

Si el tubo neural no se cierra correctamente, pueden aparecer defectos congénitos graves, como la espina bífida (cuando la médula espinal no se forma completamente) o la anencefalia (cuando falta parte del cerebro y el cráneo).

Para evitar estos problemas, la suplementación con ácido fólico es fundamental antes de la concepción.

¿Cuándo empezar a tomar ácido fólico y cuánto necesitas?

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Los expertos en salud reproductiva recomiendan que todas las mujeres en edad fértil que planean un embarazo tomen ácido fólico al menos un mes antes de la concepción y durante el primer trimestre.

Dosis recomendada según la OMS y el Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos (ACOG):

400 mcg/día para la mayoría de las mujeres.
5 mg/día en mujeres con antecedentes de defectos del tubo neural.
1 mg/día en mujeres con obesidad, diabetes o epilepsia en tratamiento.
Dosis ajustadas en embarazos múltiples, siempre bajo supervisión médica.

Si estás buscando quedarte embarazada, lo mejor es que consultes con tu médico para asegurarte de que estás tomando la dosis adecuada.

ácido fólico y tubo neural embarazo

Fuentes naturales de ácido fólico vs. suplementos: ¿es suficiente con la dieta?

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El ácido fólico se encuentra en muchos alimentos, pero su absorción es menor en comparación con los suplementos.

Fuentes naturales de folato:

  • Verduras de hoja verde: espinacas, acelgas, brócoli.
  • Legumbres: lentejas, garbanzos, guisantes.
  • Frutas cítricas: naranjas, mandarinas, kiwis.
  • Aguacate y frutos secos.

Alimentos fortificados con ácido fólico:

  • Cereales de desayuno enriquecidos.
  • Harinas y pan fortificado.
  • Algunas marcas de zumos envasados con B9 añadida.

¿Es suficiente con la alimentación? En teoría, sí, pero en la práctica, no es tan sencillo. Para alcanzar los 400 mcg diarios solo con la dieta, habría que consumir grandes cantidades de estos alimentos cada día. Además, el folato es sensible al calor y se pierde fácilmente en la cocción.

Por eso, los suplementos de ácido fólico son la forma más efectiva de prevenir deficiencias. No es una opción excluyente: lo ideal es combinar una dieta rica en folatos con la suplementación recomendada.

Un poco de historia: el descubrimiento del ácido fólico y su impacto en la salud materno-fetal

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A principios del siglo XX, los médicos notaban que muchas mujeres embarazadas sufrían anemia megaloblástica, pero no sabían qué la causaba.

En los años 20, la médica británica Lucy Wills observó que estas mujeres mejoraban al consumir extracto de levadura, lo que sugería la presencia de un nutriente esencial para la formación de glóbulos rojos.

En 1941, un grupo de científicos logró aislar esta sustancia a partir de las espinacas y la llamó «ácido fólico», del latín folium (hoja).

Aún faltaban años para comprender su importancia en el desarrollo embrionario. No fue hasta los años 60 y 70 cuando empezaron a investigarse los defectos del tubo neural.

En 1991, un estudio del Medical Research Council del Reino Unido confirmó que la suplementación con ácido fólico antes y durante el embarazo reducía en un 72 % el riesgo de estas malformaciones.

Este hallazgo fue tan relevante que llevó a muchos países a fortificar los alimentos con ácido fólico, reduciendo significativamente los casos de espina bífida y anencefalia en la población.

Un pequeño esfuerzo con un gran impacto

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Tomar ácido fólico antes y durante el embarazo es una de las decisiones más sencillas y efectivas para proteger el desarrollo del bebé.

No solo previene defectos del tubo neural, sino que también contribuye a la formación de glóbulos rojos y al crecimiento celular.

Si estás planeando un embarazo o ya lo estás, consulta con tu médico para asegurarte de que estás tomando la cantidad adecuada.

Cuidar tu nutrición desde el principio es clave para un embarazo saludable.

Además de asegurar una ingesta adecuada de ácido fólico, es importante estar informada sobre otros alimentos que podrían representar riesgos durante la gestación

Autor

Francisco A. Carrera S.

Persona | Experto en Comunicación y Divulgación de la Ciencia (UAM) | Embriólogo Clínico certificado (ASEBIR) | Máster en Biología de la Reproducción Humana (IVIC) | Licenciado en Bioanálisis (UCV).

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