Técnicas de reemplazo mitocondrial: una alternativa en investigación para mejorar la calidad ovocitaria

Técnicas de reemplazo mitocondrial en ovulos
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Cuando llevas tiempo intentando quedarte embarazada sin éxito, muchas preguntas empiezan a rondarte la cabeza.

Una de ellas, especialmente si ya has pasado por tratamientos de reproducción asistida sin resultados, es:
¿y si mis óvulos no tienen la calidad suficiente?

La ciencia también se ha hecho esta pregunta. Y, en los últimos años, ha comenzado a explorar una posible respuesta: las técnicas de reemplazo mitocondrial.

Suena complejo, pero lo que buscan es algo muy concreto: ayudar a algunos óvulos a funcionar mejor, dándoles un pequeño empujón energético… desde dentro.

Las mitocondrias: pequeñas, invisibles, pero decisivas

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Las mitocondrias son estructuras diminutas dentro de cada célula. Su función es esencial: producir la energía que la célula necesita para vivir. Por eso se las llama, muchas veces, “la batería de la célula”.

En los óvulos, esta energía no es opcional:
es imprescindible para que maduren correctamente, para que puedan ser fecundados y para que, una vez fecundados, el embrión se desarrolle durante los primeros días. Si las mitocondrias no funcionan bien, todo ese proceso puede verse afectado.

Además, las mitocondrias tienen su propio material genético: el ADN mitocondrial. Cuando este ADN está alterado, no solo puede fallar el desarrollo embrionario, sino que también pueden transmitirse enfermedades genéticas graves a la descendencia.

¿Y si pudiéramos ayudar a los óvulos a tener mitocondrias mejores?

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A partir de esa idea nació un campo de investigación fascinante: el del reemplazo mitocondrial.

Se trata de técnicas que buscan sustituir las mitocondrias dañadas o envejecidas por otras que funcionen bien. El objetivo puede ser doble:
– Evitar la transmisión de enfermedades hereditarias mitocondriales.
– Mejorar la calidad ovocitaria en mujeres que no obtienen buenos resultados con la FIV.

Aunque suena muy esperanzador, es importante decirlo desde el principio: estas técnicas aún están en fase de investigación y no se aplican de forma habitual.

 

¿Cómo se hace ese reemplazo? ¿De dónde vienen las nuevas mitocondrias?

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La gran diferencia entre unas técnicas y otras está en el origen de las mitocondrias que se van a transferir. A día de hoy, hay dos enfoques principales:

Reemplazo con mitocondrias de una donante (enfoque heterólogo)

En este caso, se utilizan mitocondrias sanas procedentes de una mujer donante. Es decir, de otra persona.
Esto puede hacerse mediante técnicas como la transferencia del huso materno o la transferencia pronuclear.


Aunque técnicamente funcionan, han generado muchas preguntas éticas: ¿qué implica usar material genético de otra persona? ¿Qué ocurre si el embrión tiene mitocondrias de dos mujeres distintas?

Estas cuestiones aún se están debatiendo, y por eso este enfoque está muy limitado legalmente en muchos países.

Reemplazo con mitocondrias propias (enfoque autólogo)

Aquí no se utiliza material genético de otra persona, sino de la propia paciente.
Una de las técnicas más conocidas fue AUGMENT, que consistía en extraer mitocondrias de unas células precursoras del ovario y transferirlas al óvulo durante una ICSI.

En teoría, esto podía mejorar la energía del óvulo sin implicar a una donante. Pero en la práctica, los primeros ensayos clínicos no mostraron beneficios claros frente a la FIV convencional. Por eso, hoy no se considera una técnica útil ni segura.

¿Y para quién podrían tener sentido estas técnicas?

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Aunque todavía no forman parte del tratamiento habitual, se están estudiando sobre todo en tres perfiles:

  • Mujeres con enfermedades mitocondriales hereditarias (para evitar la transmisión).

  • Mujeres con mala calidad ovocitaria inexplicada.

  • Mujeres con fallos repetidos de implantación o fecundación sin causa clara.

En estos casos, el reemplazo mitocondrial podría ser una opción futura, si los estudios clínicos muestran que es seguro y efectivo. Por ahora, se considera experimental.

La ciencia sigue explorando caminos, también para ti

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Una revisión reciente publicada en Human Reproduction por un grupo de investigadoras españolas ofrece una visión crítica y actualizada sobre estas técnicas. La conclusión es clara:
aún queda mucho por investigar, pero hay razones para seguir estudiando.

Y eso también es una buena noticia: que haya profesionales buscando nuevas formas de ayudar a mujeres que, por ahora, no han encontrado una solución.

En Fertinotas, queremos que comprendas sin agobios

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La fertilidad no es una fórmula matemática, y muchas veces, los tratamientos fallan sin que sepamos exactamente por qué. Por eso, hablar de alternativas con cautela, pero con esperanza, también es parte de nuestro trabajo.

Las técnicas de reemplazo mitocondrial no son magia. Pero podrían formar parte de las soluciones futuras para algunas mujeres en situaciones concretas.
Mientras tanto, tú mereces saber qué son, qué implican y por qué todavía no están disponibles como tratamiento estándar.

Autor

Francisco Carrera

Persona | Experto en Comunicación y Divulgación de la Ciencia (UAM) | Embriólogo Clínico certificado (ASEBIR) | Máster en Biología de la Reproducción Humana (IVIC) | Licenciado en Bioanálisis (UCV).

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